Muchos blogs, libros y hasta conferencistas de finanzas personales hacen un énfasis muy notorio en la frugalidad.¿Qué es la frugalidad? “ la adquisición de bienes y servicios de manera comedida y recursiva usando bienes y servicios propios para conseguir objetivos a largo plazo.” Wikipedia.
Ok, tampoco entendí. Pero puedo decirles la definición más extendida (que si entiendo ¡ja!): la frugalidad es vivir con el mínimo consumo necesario o moderación en el consumo. Reducir el desperdicio.
Ok, tampoco entendí. Pero puedo decirles la definición más extendida (que si entiendo ¡ja!): la frugalidad es vivir con el mínimo consumo necesario o moderación en el consumo. Reducir el desperdicio.
Y bajo esa definición, estamos de acuerdo que es una parte importante de la salud financiera. El problema que veo es que algunas personas (algunos libros, blogs y conferencistas también) solo se enfocan en la restricción al consumo.
La abundancia (como miles de cosas en esta vida) es multifactorial. Está sostenida por varias patas (cual tripié o mesa) no por una sola. Si la riqueza económica o la abundancia se levantaran solo a través de la frugalidad, ésta estaría sostenida en una sola pata larga larga que sería sumamente vulnerable.
Es por eso que a muchas personas no les hace sentido la frugalidad. Dicen “ahorrarme $15 no me va a hacer millonario” y tienen razón. Las finanzas sanas son mucho más que los pequeños ahorros.
Ese “tripié” está formado por: Buenos ingresos, Administración y Frugalidad inteligente.
Buenos ingresos: Esta parta no necesita mucha explicación. Puedo decir que mientras no aumentes tus ingresos (ya sea con más clientes, con un aumento de salario, con un trabajo extra además del principal, etc) difícilmente se puede crecer. Sobre todo cuando van creciendo los compromisos (no el lo mismo un hombre soltero de 20 años que un hombre de familia de 42)
Administración. Esta es la pata de en medio. Y es clave porque, si no sabemos administrar, de nada sirve que ganemos los millones (porque de nada sirve ganar mucho dinero si no sabemos mantenerlo en nuestra bolsa ah!). Y al mismo tiempo, la furgalidad es inútil sin la administración. ¿De qué sirvió ahorrar esos $15 si tiramos $20 por falta de administración?
Frugalidad inteligente: se que a veces suena medio ma6%#ón decirle a las cosas “inteligente” pero créanme, hay una razón. Muchas veces hacemos cosas buenas, pero que si lo hacemos a lo “guey” o a ciegas o atravancadamente, no se logra mucho por más “buena” que sea esa cosa.
Es como el que trata de pegarle a la piñata con los ojos vendados: se mueve para un lado y para el otro, le pega al aire, le pega a la cuerda (y a veces a los invitados de la fiesta). Definitivamente está moviéndose y gastando energía para acabar con la piñata, pero con muy pobres resultados. Así es la frugalidad (o cualquier cosa) sin objetivos, sin planeación, sin prioridades, sin rumbo.
Frugalidad inteligente es moderación en el consumo y la reducción del desperdicio de manera planeada, con objetivos definidos, con prioridades (no se puede ser frugal en todo ¿cierto?) con un rumbo claro (¿para qué voy a ser frugal?)
Luego entonces, la frugalidad por si misma (y más si es frugalidad tonta y no inteligente ¡ja!) no basta. No hará ningún cambio en nuestra vida salvo en el hecho que nos convertiremos en unos amarrados sin sentido ante los ojos de los demás con las consecuencias que eso tiene para nuestra vida social.
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