Muchas veces, el insomnio es provocado por los problemas financieros. La falta de dinero, el cliente ya se tardó en pagar, las deudas crecen, etc. Digno de película de horror.Pero hoy no me refiero a eso.
Yo siempre siempre siempre he tenido problemas para conciliar el sueño. ¿Que estoy feliz? más de 1 hora para dormir ¿que estoy triste? ¿que estoy preocupada?¿que estoy emocionada por un viaje? más de 1 hora para dormir. Y ultimamente ha sido pan con lo mismo solo que con una variante: en cuanto pongo la cabeza en la almohada empieza una lluvia de ideas y racha creativa que es de admirarse. Muchas veces hasta he tenido que prender la luz y apuntar una que otra cosa que vale la pena. Desde ideas para un post, una frase, un pendiente que tenía años enterrado hasta una nueva forma de hacer marketing.
Con tantas buenas cosas, ya no me enojo tanto, pero eso no quita que el resultado es: más de 1 hora (o a veces hasta 2 horas) para poder conciliar el sueño desde que pongo la cabeza en la almohada (el tiempo leyendo, platicando o viendo la tv ¡no cuenta!)
Hace poco retomé el hacer un poco de yoga y algo de meditación. En una de esas pequeñas sesiones de meditación mañanera me llegó el ¡EUREKA!, el porqué del frenesí de mi mente en cuanto me dispongo a dormir:
Es el único momento del día en el que estoy realmente sin distracciones.
Desde que nos levantamos ya estamos ocupados. Haciendo el desayuno, twitteando, hablando. Llegamos al trabajo u oficina y a chambear! el teléfono, los pendientes, la comida, los hijos, los pagos. Hasta las diversiones, la cena, el cine, etc. ¿En que momento podemos estar relajados sin mantener la mente ocupada en lo inmediato? Yo ni siquiera cuando corro porque tengo que poner atención a los intervalos del entrenamiento, a mi postura, a no olvidar hidratarme.
En estos tiempos, los ratos de ocio, de descanso y de juego están muy mal vistos. Uno debe ser súper recontra productivo todo el tiempo. Somos las súper mamás, los súper trabajadores, los súper empleados. Los súper estresados porque no le damos tiempo ni a la cabeza ni al corazón de hacer una pausa en el día, de dejar fluir las ideas.
Todos los grandes filósofos y pensadores del mundo han hecho del ocio sus momentos más productivos.
Así que según yo, la razón de mi insomnio (o una de las principales razones) es no darle tiempo a mi mente en el día para dejarla trabajar sin ocuparla en lo inmediato.
Ahora entiendo más el valor de la meditación.
El ejercicio: Lo que hago ahora es antes de dormir, hago un poco de yoga nocturna (unas cuantas poses de relajación) y me siento a analizar mi día. Una vez analizado y repasado, “cierro el ciclo” es decir, me digo “ya se acabó este día” para no seguir pensando en las cosas que pasaron mientras intento dormir. Después me concentro en mi respiración para aquietar los pensamientos. Cuando están suficientemente relajados, me meto en las sábanas.
Hasta ahora ha funcionado bastante bien, pero la meditación, como otras cosas, requiere práctica.
¿La meditación creativa? esa la hago en la mañana justo después del yoga vigoroso. No es necesario hacer yoga, claro. Puedes levantarte y tomar unos minutos para simplemente relajarte y dejar que tu mente divague un poco para después aquietarla y lograr que se concentre.
Ustedes dirán que que tiene que ver esto con las finanzas. Bueno, que mientras le demos chance a la mente de trabajar, las posibilidades de encontrar soluciones a nuestros problemas y de ver un poco más claramente se incrementan considerablemente. Y puede ser que esta noche duermas mejor.
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